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ALIMENTOS TRANSGÉNICOS


Adriana Carulla Lic. MS

www.adrianacarulla.com


Los alimentos transgénicos han desatado mucha polémica y negación, pero ¿conocemos las ventajas y desventajas de este alimento para poder opinar de manera informada y no rechazar esta propuesta injustificadamente?<

 

 

¿Qué es un alimento transgénico?

Todos los alimentos tienen miles y millones de células, todas las células tienen un núcleo y en el núcleo se encuentra el material genético (contenida en moléculas grandes de ácido desoxirribonucleico (más fácil ADN)) que le “informa” como debe de ser, por ejemplo al tomate le “informa” que debe de ser redondo, rojo, con pepitas; al brócoli que debe de ser como una masa de flores verdes, de tallo corto y duro algo parecido a un bouquet, etc...Cuando a estos alimentos se les añade un gen diferente, (como un “copy- paste” de word) la información cambia como por ejemplo haciendo que el tomate sea morado o que no tenga pepas o que su cáscara sea más dura, o que el brócoli sea largo y de color celeste, son ejemplos tontos, la idea es poder darles “información” nueva que sea relevante y que ayude a que el alimento tenga mejores características físicas y nutritivas.

¿Y esto es peligroso? El genetista Michael Antoniou comenta que la naturaleza artificial no es peligrosa, es la forma imprecisa en la cual los genes se combinan y lo impredecible de cómo un gen ajeno se comportará en su nuevo anfitrión, en pocas palabras si viene el amigo de tu hijo a vivir a tu casa puede ser un perfecto caballero o un delincuentillo, jamás lo sabrás hasta que viva ahí.

¿Por qué tanta preocupación? La agricultura tiene más de diez mil años y ésta a sido cuidadosamente adaptada a la ecología del lugar (lo que se siembra en la costa no es lo mismo que lo que se siembra en la selva y menos aun lo que puede ser de Rusia) ha sido probada por cientos de miles de años y su resultado es la gran variedad de alimentos maravillosos y nutritivos que consumimos diariamente (la agricultura y su desarrollo artesanal es lento, pero no comete errores catastróficos). Además los conocimientos de los expertos agricultores no tiene precio, y así como han aprendido a guardar sus semillas y a hacer trueque con los vecinos, ahora las grandes empresas quieren patentarlas y vendérselas bajo contrato, si ellos las guardan los denuncian (un poco jalado de los pelos) pero no nos desviemos del tema, el gran problema está en que la población aumenta desmedidamente y los lugares de siembra están totalmente explotados, sin mencionar que se instalan en los lugares donde podría sembrarse más alimento. Para dar una cifra, en 50 años (1950 al 2000) el crecimiento de la población fue de un 244% y la necesidad de producción aumentó en 300% ¿qué va a suceder de acá a 60 años? ¿Cómo vamos a alimentar a toda esta gente nueva, cómo vamos a poder mejorar los índices de desnutrición? si ni siquiera hay suficiente comida para los que están naciendo.

¿En qué nos pueden ayudar los alimentos transgénicos? en que se pueden producir alimentos más nutritivos con más vitaminas y que necesiten menos agua (estamos muy escasos de agua), en que la cosecha se haga mucho más rápida utilizando las mismas áreas de cultivo varias veces (acortando los ciclos de cultivo), en que la necesidad de pesticidas disminuya significativamente, en que hayan menos trabajadores intoxicados, en que los alimentos duren más y no se malogren tan rápido, en que no pierdan sus propiedades nutritivas tan rápido y lleguen a nuestra mesa en las mejores condiciones, en que no se pierdan las cosechas por el clima intenso (nevada o sequias) o por las temibles plagas y la lista sigue y sigue.

Entonces, si es así, ¿dónde está el peligro? se preguntará Ud. señor lector, y yo repito las palabras del Doctor Martin Teitel (en su libro cambiando la naturaleza de la naturaleza) en que “es el experimento más grande de la historia de la humanidad, involucrando el ecosistema de nuestro planeta, el suministro de alimento y la salud y la misma estructura genética de sus habitantes” (o sea nosotros) en pocas palabras somos los conejillos de indias del experimento más grande del mundo.

Y sí, es increíble, hubo un estudio que llamó particularmente mi atención ya que es bien sabido que las plantas no se pueden mezclar con los animales debido a que han sido separados en la evolución, pero bueno, en todo caso quieren prevenir que los alimentos se congelen por las heladas, y no se les ocurrió la mejor idea que agarrar el gen que evita que el pez se congele en las heladas aguas del polo norte y se lo pusieron al tomate. Ahora me pregunto yo, ¿si un vegetariano no está dispuesto a comer animales, y se topa con un tomate al cual le han introducido un gen de un pescado, podrá comer ese alimento? mejor ni les cuento de la soya, ya que es el alimento bandera de los vegetarianos. Como ven, es importante que sepamos si lo que estamos comiendo es un alimento transgénico o no. Por ejemplo, si un niño es alérgico a la nuez del Brasil y le colocan un gen de ésta oleaginosa en la soya, ¿qué podría pasar? Que yo sepa no somos capaces de mirar al alimento y darnos cuenta si es peligroso para nuestra salud, entonces si no tenemos ojos infrarrojos, alguien tiene que regular e informarnos (el gobierno) si este alimento ha sido genéticamente modificado y estará en nosotros consumirlo o no.

En realidad les estoy contando un poco de qué se trata todo el asunto, pero el verdadero meollo es el poder y el control total que las grandes empresas quieren tener sobre las tierras del planeta y el monopolio de semillas (ya patentadas por ellos) y por supuesto, la biodiversidad les importa un pepino, ellos quieren quedarse con pocos alimentos, para recuperar rápidamente su inversión. Si nuestra dieta está formada por 60 alimentos (por dar un ejemplo) quieren reducirlos a 12 para que sea más fácil el control y la distribución a nivel mundial.

Después de resumir el tema habría que seguir investigando para tener una opinión más clara (hasta yo misma) de que si son buenos o no los transgénicos. No me parece que sean malos para el organismo, es más, me encantaría que pudieran mantener su primer propósito que era producir muchos alimentos a bajo costo para que pudieran estar al alcance del mundo entero y así reducir el hambre, pero cuanto más leo, más me doy cuenta que los únicos que se están beneficiando son las grandes empresas como Monsanto, Dupont, Syngenta, Bayer,etc.. Las cuales tienen el poder de las semillas y juntas llegan a ganar unos 15 mil millones de dólares anuales, y que yo sepa, los índices de pobreza siguen igual. Habría que esperar un tiempo más para ver como se desenvuelve toda esta situación.

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Perfil de Adriana Carulla

Soy Nutricionista-Dietista, disfruto de mi trabajo y todo lo que se relacione con una buena alimentación. Estudié una maestría en la Universidad de Kentucky en USA y una vez graduada confirmé mi pasión por la educación. Me encanta todo lo relacionado a la salud y deporte.

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